20081023

no me preguntes cómo pasa el tiempo (apuntenúmero1)

Terminó el proyecto ¡NO? con teatro ojo y sigo pensando en algunas de las cosas que pensaba al momento en que me integré al proceso. En su momento no tuve el tiempo de postear todas las cosas que quería o tenía pensado postear. Pero ahora tengo un poco más de tiempo, y siento la necesidad de hacerlo, de desarrollarlo. Así que lo haré.

El proyecto iba sobre los 40 años del movimiento estudiantil de 1968.

En un principio la idea me molestaba un poco: el hecho de conmemorar algo tan sólo por el transcurso natural del tiempo. Y, por otro lado, me molestaba un algo que percibía, un cierto dejo nostálgico.

Quizás como parte de una cuestión generacional, tengo un conflicto en relación al reconocimiento de las autoridades. Existe una postura que va en oposición a cuestiones de índole ceremonioso. Repugna el simple planteamiento de un pensamiento homenajístico. Se supone que vamos en contra de la solemnidad y la formalidad.

Ahora que lo escribo, que llevo el pensamiento a la forma de un texto, pienso de nuevo en las cuestiones impostadas que dichos planteamientos sugieren. Me leo maniqueo yo mismo, siento que de algún modo u otro la consecuencia de mi reflexión ya está prevista.

Quisiera lo contrario, pero eso es parte de lo que hablaba el principio, el conflicto con la autoridad, o paterno.

Idealmente nos planteamos ajenos a índoles que tiendan a lo representacional. Parece que con eso se aboga a la desilución de lo "aparente" para darle el lugar que le corresponde a lo "real". Eso "real" corresponde a la des-jerarquización, a la deconstrucción conceptos abordados desde una perspectiva paralizante, como lo solemne o lo institucional.

Es interesante lo que sucede. De ninguna manera me parece gratuita la reflexión. Entiendo de bien a bien su procedencia. Entiendo que procede de un esfuerzo de desburocratizar las relaciones de condición vertical para llevarlas a un estrato de lineamiento horizontal. Sé que el esfuerzo va hacia la construcción de relaciones más dinámicas. Se habla sobre la movilidad.

Lo que me parece en algún sentido revelador es que esta movilización de los conceptos y de las formas arroje consecuencias y lecturas similares. A lo que voy es que, a pesar de los esfuerzos de movilidad, se siguen repitiendo formas, incluso secuencias de pensamientos que conducen a eso que se quiere evitar: el pensamiento dicotómico, la polarización.

Desde el movimiento estudiantil de 1968, me parece clara la oposición, y razonable al mismo tiempo. La identificación del estudiantado con el ideal de juventud, de un modo u otro lleva a la concepción de un ideal platónico que identifica a la belleza con la bondad, con lo bueno. Partiendo del imaginario que concibe a la juventud como la edad ideal del hombre, como la época de energización y dinamismo, de "frescura", incluso, es natural que el bando joven sea leído desde una percepción general como el de la potencial renovación .

Aunado a eso, se le suma la ya sabida ausencia de malicia debida a esa frescura citada un párrafo arriba. El joven no "está maleado", es bueno per se. Esto lleva a una confrontación con eso otro "no joven".

Quiero llevar esto más lejos. Llevarlo a una lectura más interesante.


no me preguntes cómo pasa el tiempo

de un modo u otro he llegado a este jueves 23 de octubre del 2008. tengo 28 años, me llamo jorge, y escribo. el tiempo ha transcurrido. el proyecto ¡NO?, con teatro ojo, se terminó. mi tiempo en teatro ojo se terminó también. hoy escribo en este blog desde un lugar distinto. distinto a qué, no lo sé. sólo sé que aunque no soy el mismo, soy el mismo.

hace más o menos tres años empecé a trabajar con ellos. fue un proceso interesante. llegué en un momento interesante de la vida del grupo y de mi vida misma.

ahora también lo es. pero mi tiempo con ellos terminó. por lo menos por ahora.

hace más o menos un año supe de un poeta viejo que escribía un poema larguísimo en homenaje a las mujeres de su vida. a los cuerpos que había amado. el poema se llama así, cuerpos, y hasta donde sé, lleva más de 3000 páginas escritas.

en algún momento lo escuché leer unos fragmentos del texto.

vivimos cerca de la nostalgia. sí, pero vivimos más allá de ella también. pasa por la furia y la necesidad de las manos de tocar, de llegar de alguna forma u otra a eso que deseamos.

la poesía trata en buena medida de eso, de llegar. de cruzar en la noche el bosque para tratar de llegar con vida al amanecer en blanco de la página.

cruzar la negritud de la noche para llegar al vacío del desierto. Y resistir. Y aguantar. Y reclamar.

la poesía mucho tiene que ver con el duelo. con un furor melancólico. con las manos. con el paso del tiempo en la memoria. con la enumeración y la construcción de lo invisible. del vacío.

20080928

del tiempo (una niña en la séptima acción de teatro ojo, proyecto ¡NO?)


20080922

pasó (personaje, acción 6, lunes 22 de septiembre, 2008)



no me preguntes sobre el paso del tiempo (lunes 22 de septiembre del 2008)


de esos días recuerdo las miradas de mi padre; verlo frenar el coche, apenas espejeando para ver que no estorbara a nadie; reconocer en su rostro el asombro que le producía ver una ventana, un árbol en una banqueta, una fachada blanca.

de esos días recuerdo un acto generado en paralelo que para mí ha sido muy importante, el de caminar en silencio, en completa soledad.

[…]

mi historia de la ciudad se compone por esos parajes venturosos a donde he llevado a las mujeres que he querido. de las colonias, incluso las calles, a donde sólo me atrevo a ir acompañado. de esas casas de las que sé que no quisiera regresar.

20080901

unas palabras sobre el tema

no me preguntes cómo pasa el tiempo fue un título que conocí cuando estaba en la universidad. jose emilio pacheco lo toma para nombrar un libro de poemas en 1969. la oración es en suma evocativa. es siempre autoreferencial. siempre irá directo a los archivos de esos diálogos silenciosos que tenemos con nosotros mismos. al silencio de nuestras imágenes personales.

a cómo llegamos cada mañana al presente, con o sin nostalgia.

20080830


20080823

sobre el rojo

hay una serie de relatos a los que siempre se vuelve, son de alguna manera fundacionales. remiten a esa parte de la vida en la que somos por un instante más que pensamiento. somos cuerpo también y somos capaces de llevar la memoria a otros derroteros. de niños, mi padre nos llevaba a mi hermana y a mí por algunas colonias de la ciudad de méxico. nos llevaba a ver casas. él es arquitecto, así que la mejor manera que encontraba, ahora pienso, de transmitirnos su gusto por la arquitectura y por la propia ciudad, era el acompañarnos, guiarnos, en esos paseos en los que nos encontrábamos con muros de todo tipo de dimensiones. yo, en lo particular -nunca lo he platicado con mi hermana- recuerdo los muros rojos que pueden verse por ciertas colonias del sur. los ubico con mayor facilidad a lo largo de san ángel, en colonias como mixcoac. desde niño me evocaron una especie de aura mítica, de una edad más allá de la historia o la historiografía, que las sitúa en un atemporal siglo XX; esas paredes pintadas de rojo me transportaban -me siguen transportando- a un méxico detenido. a un país construido en medio de un color casi litúrgico, que señala con secreto interés sus verdaderas aspiraciones. un camino alucinante entre el aroma melancólico de esa arquitectura mexicana, trepidando entre las piedras de las calles, que construyen paseos de añoranzas al mismo tiempo que revolucionarias, religiosas.

no me pregunten cómo pasa el tiempo

No me preguntes cómo pasa el tiempo

En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas;
me alejo sin cesar.
No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Li Kiu Ling, traducido por Marcela Juan

Por José Emilio Pacheco

Al lugar que fue nuestro llega el invierno
y cruzan por el aire las bandadas que emigran.
Después renacerá la primavera,
revivirán las flores que sembraste.
Pero en cambio nosotros
ya nunca veremos
la casa entre la niebla.

de no me preguntes cómo pasa el tiempo

No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969) fue un autoexamen, giro de 180 grados que colocó al poeta y a su obra como subproductos de una impotencia mayor: la historia. Responder a la pregunta: ¿cuál es hoy el lugar de la poesía? con la franquza necesaria y, al mismo tiempo, renovarla en ese replanteamiento parece el derrotero que toma su obra poética a partir de entonces. Libro que parece formado de retazos y aforismos, algunos inolvidablemente agudos, No me preguntes cómo pasa el tiempo inaugura también un amplio ciclo, decisivo, que se prolongará en Irás y no volverás (1973), Islas a la deriva (1976) y Desde entonces (1980) para cerrarse con Jardín de niños, extenso poema que puede considerarse una síntesis de sus preocupaciones tutelares, fábula en torno a la pérdida de la inocencia y de todo significado perdurable ante la devastación del tiempo.

jorge fernández granados

20080822

no me preguntes cómo pasa el tiempo

1

no me preguntes cómo pasa el tiempo.

el tiempo es un imperio que sucede en la noche,

que cada mañana nos encuentra en el silencio,

por ejemplo, en el del desayuno,

la primera obligación a cumplir

que impone la luz del día.

el tiempo es el camino que sucede de la noche

al día y del silencio al ruido de una voz que viene

desde la habitación de al lado.

el tiempo es el momento de decir a la mujer

que se desnude para entregarse entre

la nieve de la mañana al amor siempre nocturno.

el tiempo es el camino al parque en que nos

desvanecemos para siempre.

el tiempo es la nieve que se disuelve en nuestras piernas.

el tiempo es un dolor en las rodillas,

el tiempo es el instante en que la noche se nos aparece,

el tiempo es la noche que se nos pierde entre las manos,

las líneas de tu mano que se están desdibujando,

el dibujo de tu pie sobre mis manos,

que se pierde,

que se va en silencio.


2

no me preguntes cómo pasa el tiempo

entre abrir la puerta desde la que te veo e irme a la casa

para encontrarte en el reflejo de la ventana,

prefiero el azar de mirarte en el vuelo de la moneda,

preguntándome si hoy te veré o no,

preguntándome si el tiempo está inscrito

en el aroma profundo de tu sexo,

en el aroma de tu piel que se detiene

entre el susurro de mis manos.


3

no me preguntes cómo pasa el tiempo.

20080821

sólo apuntando

El principio de movimiento se construye a partir de otro principio, el principio de desplazamiento. Ese principio de movimiento está dado entonces por una sistematización que concluye en que una traslación se da. Lo que se construye es una serie de ejes en los que la acción se fragmenta y se va diseminando entre una serie de canales en los que la dicotomía cuerpo-mente se va poco a poco desintegrando. El movimiento es la consigna principal.


¿Cómo se construye y se reconstruye el movimiento? ¿Cómo se construye una mirada invisible en donde se abstrae lo funcional a un proceso de razonamiento? ¿Cómo se moldea y se configura el concepto de espacio? ¿Cómo se construye un espacio? ¿Dónde está el espacio?


El movimiento viene a significar una traslación en la que el significado se ve modificado por una relación directa con el espacio. El movimiento no es sólo el presente. Es más que eso. Es la desaparición del presente como un proceso que se abre continuamente, relacionándose en el transcurso no del tiempo, sino del concepto del tiempo. Del tiempo como una historicidad de la relación del pensamiento como un espacio.

20080819

2 de octubre (wikipedia)



Fiestas [editar]

20080810

no me preguntes cómo pasa el tiempo